Terminal Stillwell de Coney Island

Brooklyn, New York

Coney Island ha sido visitada por miles de millones de personas que vienen a disfrutar de las playas, entretenimiento en vivo, paseos, arte y comida. Sin embargo, no fue hasta que el tránsito rápido de Brooklyn abrió la Terminal del extremo oeste en 1920, que esta área se hizo accesible para todos.

Ochenta y cinco años después, esta estación añeja, creía ser la más grande de las terminales de tránsito rápido sobre el nivel del suelo en el mundo, requirió mucho trabajo de terminado. En mayo de 2004, después de una renovación de más de $190 millones, el tránsito de la Ciudad de Nueva York develó a la nueva Terminal del metro de Coney Island. La parte más única de la renovación consistió del mural en el muro con bloques de vidrio de 300 pies que captura la historia de Coney Island y sirve como una fuente de luz natural para los pasajeros. Fue creado por el Artista Robert Wilson, el mural forma parte de las Artes de la Autoridad de Transporte Metropolitano (MTA – por sus siglas en inglés) para el programa de tránsito – una serie de obras de arte permanentes específicas para el sitio ubicadas en estaciones rehabilitadas.

Con el tráfico constante y el ámbito escabroso del lado del océano de la estación, los arquitectos de tránsito de la Ciudad de Nueva York, de inmediato vieron al bloque de vidrio para el telón de fondo del mural debido a su éxito en otras estaciones de tránsito de la Ciudad de Nueva York. Algunos expertos que sirvieron en otros proyectos de tránsito de la Ciudad de Nueva York recomendaron específicamente al bloque de vidrio sólido Vistabrik® de Pittsburgh Corning, el cual provee tres pulgadas de vidrio sólido que transmite la luz, el cual es tanto estético como placentero y durable.

“Nosotros con frecuencia recomendamos al bloque de vidrio Vistabrik® para edificios municipales, no sólo por su durabilidad, sino porque los bloques sólidos son resistentes a impactos, ataques vandálicos y a las balas”, según lo explicó Nick Loomis, Ingeniero Senior de Sistemas de Pittsburgh Corning. “De hecho, gracias a estas características, el área de tránsito de la Ciudad de Nueva York es uno de los mayores usuarios del bloque de vidrio Vistabrik® en el mundo”, declaró Loomis.

Una vez que se eligió el material, Franz Mayer de Munich, Inc., un estudio internacional para el diseño con vidrio y trabajos en mosaico ubicado en Alemania, ingenió una forma para que el trabajo artístico de Wilson se ligara al muro de bloques de vidrio de 300 pies de largo y 17 pies de alto. Sin embargo, persistía un dilema – aun cuando los bloques de vidrio por sí mismos fueran resistentes a hechos vandálicos, también se debían proteger al arte.

Trabajando de cerca con los representantes de Pittsburgh Corning, los artistas de Franz Mayer desarrollaron un proceso para fijar el trabajo artístico en la parte intermedia de los dos adoquinados con bloques de vidrio que se utilizan para crear el bloque de tres pulgadas de ancho. Después de dividir al bloque de vidrio Vistabrik® a la mitad, los artistas serigrafiaron el arte para el adoquinado de vidrio. Después de aplicar la obra de arte al adoquinado, a éste se les colocó en un horno y se les coció dentro del vidrio. Finalmente, al bloque de vidrio se le laminó para otra una y media pulgada de adoquinado moteado. A continuación, a los adoquinados se les unió juntos utilizando una hoja de PVB, que es el mismo material que se utiliza en los parabrisas de los autos para hacer el vidrio de seguridad resistente a impactos.

Las dimensiones extremas del muro requirieron de una construcción especializada, dado que las especificaciones de la instalación previstas por Pittsburgh Corning, establecían que las secciones de bloque de vidrio Vistabrik® no deberían exceder de 94 pies cuadrados. Al mismo tiempo, la MTA requería que el trabajo no mostrara ningún deterioro en un lapso de 50-100 años.

Para proporcionar el soporte vertical adicional necesario para sustentar los muros de 17 pies de alto, los arquitectos de tránsito y los ingenieros de la Ciudad de Nueva York diseñaron un sistema en el que la mampostería es el elemento de carga, prolongándose desde la parte posterior del muro en donde se acoplaba a las columnas tubulares de acero. Después de pruebas vigorosas, la estructura probó ser exitosa en cuanto a satisfacer los criterios de seguridad.

Después de más de dos años de diseño, desarrollo y pruebas, se terminó el mural del muro de bloques de vidrio curvilínea, haciendo de éste el muro de bloques de vidrio Vistabrik® más grande del país.