Museo del Holocausto de Illinois

Skokie, Illinois

El Museo del Holocausto de Illinois y el Centro Educativo de Skokie, Illinois giran fuertemente alrededor del simbolismo de las referencias culturales. Esto dio como resultado que esas características son justamente para las que el bloque de vidrio de Pittsburgh Corning es perfectamente apropiado.

El proyecto abrió en noviembre de 2008 y consiste de dos edificios con paneles recubiertos de aluminio, embisagrados en el centro y orientados hacia el este y a Jerusalén. El primer edificio tiene un terminado en colores sombríos que representan un descenso hacia la oscuridad. El segundo edificio, con un terminado en color blanco, representa el ascenso del visitante de regreso a la luz.

“Hay una variedad de museos del Holocausto alrededor del mundo”, dijo el arquitecto principal Stanley Tigerman de Tigerman McCurry Architects basado en Chicago. “Éste es uno que es único”. En la mayoría de los edificios, uno entra y sale de la misma forma. En éste, los visitantes entran de una forma y salen de otra, simbolizando una incapacidad para regresar, como fue el caso para aquellos que experimentaron el Holocausto.

Al final del museo hay un área de reflexión de forma cilíndrica que desde una parte superior ve hacia el espacio de la exhibición en el segundo edificio menos pesado. Es en este espacio que las formas de los bloques de vidrio forman la característica culminante, un muro de forma circunferencial orientado hacia el oeste.

Tigerman, para este muro, eligió al bloque de vidrio de diseño Essex® AA por varias razones, incluyendo su relación con la luz. Dado que la luz natural inunda la sala desde el este para depositarse en el muro de bloque de vidrio, el efecto simboliza la promesa de la llegada del Mesías para los creyentes, así como la esperanza que surgió después del Holocausto. A su vez, el bloque de vidrio difunde su luz natural sobre el espacio de la exhibición por debajo que causa un efecto de un contrapunto dramático con respecto al primero, la mitad oscura de la instalación.

También hubo otra ventaja menos esperada. El edificio está profundamente arraigado en el simbolismo, la tradición judía y las referencias al Templo judío antiguo en Jerusalén. Por ejemplo, el bloque de vidrio viene en tamaños que son muy similares a la de un codo, el cual es una medida bíblica que se utilizó para construir el Templo. Dado que todo el museo se basa en estas mediciones, el bloque de vidrio produce un elemento ideal. Y si usted cuenta el número de bloques de vidrio utilizados (4,200), usted obtiene múltiplos de tanto el codo como números que son significativos para el Holocausto, incluyendo los seis millones de judíos asesinados.

El muro de bloque de vidrio, con su forma curvada, también hace referencia a la cortina que delinea el lugar más sagrado en el Templo antiguo. Fue la habilidad del bloque Essex la que satisfizo la visión del arquitecto y representa mucho más que un elemento estético que la hace ser una elección tan evocativa.

“Pensé en utilizar lexán, fibra de vidrio, en fin, una lista completa de materiales”, dijo Tigerman. “Pero no hay tamaños para ellos. Con el bloque de vidrio, usted sabe que éste tiene unas dimensiones. Conlleva una cierta inevitabilidad”.

“Lo hermoso acerca de este producto es que es mesurable”, Tigerman continúo, se presta para el simbolismo del edificio. “Fue el único material que me pude imaginar para esto”.